Proporciones chinas

Abril 2009

Hay muchísimos rasgos destacables y anecdóticos para mencionar de China, pero fracasaría inevitablemente pretendiendo describir sensaciones personales. Por lo tanto, me limito a algunos pocos temas que dispararon largas reflexiones, y finalmente, un modo diferente de mirar mi entorno cotidiano.

La arquitectura tradicional china, está llena de colores, contrastes, simbolismos. Nos da una idea del poder de los imperios pasados y a la vez, una explicación del actual y constante crecimiento chino en el comercio, las artes, y el turismo.

Al tratarse de un país tan extenso, las ciudades denotan fuertes diferencias en su composición y evolución. El contraste entre las grandes superpobladas ciudades y las zonas rurales, también superpobladas, se observan con desconcierto.

Las viviendas típicas, llamadas “hutongs”: pequeñas y pintorescas casas, organizadas en torno a patios comunes, invitan a comprender el fuerte sentido de la comunidad china. Sin embargo, el crecimiento demográfico hace que sean continuamente destruidos para dar lugar a nuevas construcciones. La arquitectura moderna de las primeras, avasallante, asusta por momentos.

El mejor ejemplo es la Expo Shanghai 2010, que convierte a toda la ciudad en un obrador gigante.

El predio olímpico de Beijing 2008, por su parte, se extiende a lo largo de un corredor de edificios muestra de arquitectura internacional que asombra, pero no se identifica con el fuerte legado local.

Visitar China fue una experiencia abrumadora, fascinante y recomendable.